Luë, naturaleza y ambiente rural.

Gracias a su posición geográfica junto a los grandes ejes de comunicación de las Landas, la identidad de Luë se ha forjado combinando las particularidades de la región de Born, las Altas Landas y la orientación al mar y los Grandes Lagos.

Gran parte de la localidad está ocupada por el bosque  y su historia de recogida de la resina ha forjado su fuerte realidad. Varios barrios aún cuentan con las típicas casas landesas rodeadas de airials bien mantenidos. En Galiane puede incluso admirar la última cabaña de resinero, totalmente restaurada,  ya que este patrimonio tradicional es una riqueza reconocida y valorada.

El espíritu de pueblo es una realidad visible y el territorio está surcado por numerosas pistas forestales, así que hay también multitud de senderos fáciles para peatones y ciclistas.

Un rico patrimonio histórico por descubrir

  • El roble de Cantaure, de 800 años, está protegido como Árbol notable. 
  • La fuente de San Miguel (Saint Michel) y el manantial de San Pedro (Saint Pierre) se consideran fuentes soberanas contra todos los problemas de piel.
  • La iglesia parroquial de San Pedro y San Miguel es un conjunto arquitectónico con 11 claves de bóveda remodelado estructuralmente a finales del siglo XIX. Los monumentos históricos cuentan con varios elementos notables y protegidos. 

Gastronomía y tradiciones landesas

Actualmente, el Auberge Landaise, en el centro de Luë, es el único comercio del pueblo. Esto antiguo aprisco con entramados, que ha sido restaurado por completo recientemente, sirve actualmente de bistrot con restaurante de cocina gascona típica.
Por último, una granja de patos ofrece un buen surtido de productos landeses (foie gras, confits, magrets)